Aviso: artigo en galego con citas en español

Alegoría estética do caracol perdido.[D-657]

Reflexión en voz alta do noso posible estrabismo co mundo da web 2.0 e outros

En certa ocasión falamos do divorcio na rede de moitos educadores que, seguindo o puro artificio do espectáculo do mundo da web 2.0 esquece o mundo real xerando inconsistencias certamente perigosas. Naquelas ocasións falaba das inconsistencias de esquecernos das persoas con diversidade funcional que, por mor das nosas páxinas de internet (pirotécnicas, inaccesibles, pero 2.0 a calquera prezo) quedan fóra de xogo por exclusión das nosas creacións e contidos. Pero velaí tes que tamén podemos falar das inconsistencias perigosas ata para un mesmo. Unha reflexión en español dun dos participantes nas listas de correo de usabilidade web que paga a pena ler e reflexionar.

Artigo ¿Redes sociales o redes de control social? escrito por Por David de Ugarte

No escribas en la red lo que no escribirías en una postal. No sé cuantas veces habré dicho eso en los 90. Por eso, cuando ahora los medios alertan sobre privacidad y suplantación de personalidad en Facebook, no puedo dar crédito.

Es obvio que si tu red de amigos publica regularmente citas y fotos, y tu haces parte de ellas, por muy privado que sea tu propio perfil, cualquiera podrá trazar tu vida social. Relata un entrevistado en El País:

Reconozco que espío a mis ex, incluso a los que me tienen bloqueado como amigo. Busco y cotilleo la información que han compartido con amigos comunes. Por ahí siempre hay filtraciones. Yo he llegado a deducir si mis ex tienen nuevo novio, si se han cambiado de piso e incluso su dirección exacta. También me es muy útil para conocer sus planes, y saber si coincidir con él o dónde debo evitar hacer acto de presencia

¿Pérdida de la privacidad? Pérdida voluntaria e inevitable en todo caso. Si juegas al panóptico, a relatar tu vida en un espacio público y compartido con otros que también lo hacen, de poco servirán los biombos. Pretender lo contrario es inconsciencia o hipocresía. A fin de cuentas el único servicio diferenciado que ofrecen las mal llamadas redes sociales es el cotilleo sobre el propio entorno. Quejarse de ello sólo servirá para atraer a los eternos postulantes a crear nueva y más restrictiva legislación.

La privacidad no es un problema entre usuarios. El mundo del análisis de redes sociales es un mundo de grandes escalas. A mayores y más centralizadas nubes de información, mejores resultados. Ni siquiera hace falta acceder a los contenidos, basta con los remites, con saber quién conecta con quién cuándo. Algo que hace tiempo saben los sistemas de inteligencia:

Cuando pones junta toda la información desclasificada, muchas veces emerge algo que debería estar clasificado.

Si no pones tu opción sexual en abierto en facebook y no relatas tus andanzas amorosas, es difícil poder ser encontrado por, pongamos por ejemplo, un grupo violento homofóbico? pero no por el propio facebook.

El verdadero peligro para la privacidad es la centralización. En primer lugar la nacida de las regulaciones del estado y que se agrava cada día más.

Pero también la generada por las empresas sobre servicios masivos. Su principal desarrollo: la emergencia de googlenet. Su ariete cultural: el discurso dospuntocerista.

Los hypes twitteros, facebookeros o youtuberos no eran inocentes. No se trataba sólo de convertir Internet en un gran mall lúdico virtual. Se trata de toda una cultura en la que se ha hecho aceptable la pérdida de soberanía personal. La Internet masiva, la de facebook y gmail, ya no es ese espacio de personas organizadas en redes, sino un conjunto de piscifactorías donde los usuarios -que ya no ciudadanos- han dejado de interactuar para simplemente participar en los servicios de alguno de los grandes a cambio de un poco de cotilleo electrónico.

Esos servicios están centralizados en una empresa. Empresas que pueden -y de hecho lo hacen, de momento con fines comerciales- cruzar los datos de millones de personas, haciendo emerger información que no existía de modo explícito, creando grupos de control, pautas sociales y localizando vectores de cambio. Eso y no otra cosa es el análisis de redes sociales, y por lo mismo que es muy útil para descubrir corrupción o actividad terrorista en ámbitos limitados, es terrorífico el poder que genera cuando se aplica sobre grandes masas de población.

¿No les gusta? Abandonen los servicios centralizados y masivos. Dejen facebook, salgan de gmail. No es que en la vieja Internet distribuida fuera totalmente imposible hacerlo. Pero era costosísimo, extremadamente laborioso y difícil. La blogsfera no sirve para el control social. Las mal llamadas redes sociales no sirven para otra cosa.

Contraten un hosting y ábranse un blog. Ganarán control sobre su propia vida. Ganarán capacidad para contar al mundo lo que quieran. Y seguramente reciban muchísimo menos spam personalizado. Porque hoy es spam, mañana tal vez sea algo peor.

Orixe

Texto reflexivo que recibimos da lista de correo de usabilidade e que reproducimos aquí literalmente agardando o consentemento do seu autor ou autora.